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Oct 19

Los cinco tratamientos contra el cáncer más promisorios

La investigación contra el cáncer no cesa, y aunque sigue siendo un enemigo terrible, en los últimos años se han conseguido grandes avances prometedores para conseguir una cura en un futuro cercano. No siempre un nuevo tratamiento descubierto en laboratorio puede trasladarse a los humanos con los mismos resultados, pero terapias genéticas y virales le han dado nueva munición muy efectiva a para combatir el cáncer.

Tomado de un artículo de New Scientist.

Las cinco líneas de investigación más prometedoras son:

1. Interferencia de ARN
El ácido ribonucléico (ARN) es usado por las células para transmitir mensajes desde el núcleo hacia afuera ordenando crear nuevas proteínas o comportarse de cierto modo. Son la expresión de los genes dentro del núcleo. Controlando el ARN se pueden controlar los mensajes y potencialmente decirle a las células cancerosas que se destruyan o que dejen de reproducirse a lo loco. El problema es que no es fácil hacer llegar pedacitos de ARN con estas instrucciones a las células porque los reconocen como invasores. Las investigaciones van encaminadas a encontrarle una vuelta a estos mecanismos de protección.

2. Nanopartículas
El problema con la quimioterapia es que ataca indiscriminadamente a células cancerosas y células sanas que se dividen rápidamente, por lo que hay que restringir la dosis para que no afecte a órganos distintos que no tienen cáncer. Para que sean más efectivas hay que idear un método que lleve estas drogas hasta el tumor, como un paquetito que viaje al lugar adecuado y suelte las drogas donde querramos. Ese es el papel de las nanopartículas, pequeñas bolitas con drogas anticáncer adentro, tienden a concentrarse en los tumores porque sus vasos sanguíneos las dejan pasar más fácilmente, y una vez ahí se deshacen. De esto modo mayor cantidad de la droga de quimio llega al tumor y menos a los demás órganos, haciendo el tratamiento más efectivo y los efectos secundarios menos fuertes.

3. Super bacterias
En nuestra panza y por todos lados tenemos una cantidad enorme de bacterias viviendo con nosotros, haciendo todo tipo de cosas útiles. No causan infecciones así que nuestro sistema inmunológico las deja pasar como si nada. Algunas de estas se sienten mejor en un tumor por los niveles de oxígeno. Usando terapias genéticas se pueden manipular estas bacterias para producir drogas anticáncer y reducir el tumor desde adentro.

4. Inmunoterapia
¿Qué mejor que usar nuestro propio sistema inmunológico para combatir el cáncer igual que se combate cualquier infección? Nuestro sistema inmunológico busca células cancerosas constantemente, pero a veces falla y es cuando se desarrollan los tumores. Con manipulaciones genéticas se pueden modificar nuestro anticuerpos para que recuerden como es el cáncer y atacarlo.

Hay varias líneas de investigación con estas terapias, la primera es crear vacunas induciendo la creación de anticuerpos contra el cáncer, pero este método ha demostrado ser poco eficaz. El segundo es modificar algunas células cancerosas y volverlas a meter al paciente, esto estimula al sistema inmunológico para crear no solo anticuerpos sino también células inmunes que destruyen al cáncer. Sin embarlo la línea más prometedora por ahora es la de crear células T específicas para luchar contra el cáncer, este sistema combinado con quimioterapia y radioterapia ha tenido una tasa de éxito de 40% en el cáncer de próstata en pruebas de laboratorio, y es posible que sea aún más eficaz combinado con terapia genética.

5. Viroterapia
La tarea de los virus es destruir células, están perfectamente capacitados para eso. Son más difíciles de manipular que las bacterias pero más eficaces. Actualmente se están investigando 10 grupos de virus para servir como reconocedores y destructores de cáncer. Por el momento se han obtenido los mejores resultados con un virus del herpes. El truco está en modificar los virus para producir los químicos necesarios, destruir el cáncer y no afectar lo demás. Todavía falta mucha investigación pero son terapias que prometen mucho.

Estas investigaciones podrían darnos una cura contra el cáncer en algunos años, pero aún faltan muchas pruebas y ensayos para estar seguros que sí funcionan y también el mejor método para aplicarlas.